martes, 27 de octubre de 2015

Oposición Más Allá de los Partidos Políticos




El concepto de “Oposición” es propio de un sistema democrático parlamentario en el cual los poderes del estado no están necesariamente al mismo nivel jerárquico, puesto que el Parlamento es de donde se conforman coaliciones, alianzas y pactos para formar mayoría de votos en el recinto legislativo, y que de esa mayoría es que se llega a formar gobierno, por ministros que no dejan de ser miembros de su parlamento.

En dicho sistema, se forman otras alianzas, agrupaciones y asociaciones de parlamentarios que no son parte del gobierno ni comulgan con éste. A ellos se llama “Oposición” dado que se constituyen en una contraparte del gobierno y de la mayoría en el parlamento y por la naturaleza misma de sus alianzas y su ubicación en el espectro político y orgánico del gobierno, sostienen posturas y visiones contrarias a las del gobierno; por ende, “Oposición”.

Nuestro sistema se denomina “Presidencialista”. En el nuestro, los tres poderes del estado están al mismo nivel jerárquico y son complementarios entre sí. La figura del jefe de estado es también la de jefe del gobierno y por lo tanto, además de representarlo, lo administra.

En la visión presidencialista, dado que el legislativo es autónomo y diferenciado del ejecutivo, las mayorías y las minorías pueden variar, siendo posible que un gobierno que forma el Ejecutivo, no tenga mayoría en su Legislativo, y viceversa.

Aún así, es fascinante el hecho que exista una percepción acerca de la necesidad apremiante de establecer una oposición.

Esa apreciación se debe a la percepción puntual según la cual el Poder Ejecutivo controla al Poder Legislativo y al Poder Judicial, y que además, controla otras instituciones estatales cuya razón de ser es complementar el sistema de contrapesos entre los poderes del estado que permitirán impedir abusos desde cualquiera de los demás poderes.

En otras palabras, la república requiere que se restaure el equilibrio de poder que ha sido obliterado, y a los ciudadanos interesa impedir el surgimiento y consolidación de una dictadura que destruirá la república. Por lo tanto, la república está en la población, si no en las instituciones.

Ante esa amenaza, y siendo que los ciudadanos tenemos derecho a la libre asociación y tenemos además el deber de defender a la república, y dado que el Poder Legislativo está controlado por el Ejecutivo en menoscabo de una oposición fáctica que podría hacerse de manera efectiva, es desde los ciudadanos que debe plantearse esa oposición, no propia de los sistemas parlamentarios, ni la fáctica de la separación de poderes en el nuestro sistema presidencialista, sino en franca y abierta o encubierta oposición a una dictadura ilegítima, que llama únicamente a la defensa del estado de derecho.

De manera lenta y con frecuencia dolorosa, los ciudadanos se ven forzados a asociarse y a pactar incluso con grupos ante los cuales presentan incompatibilidades ideológicas. 

Sin embargo, les une una amenaza común: la amenaza de una incipiente e inminente dictadura.

Desde el principio de la alarma generada por el avieso propósito de alterar la Constitución mediante fraude de ley para hacer falsamente válida la reelección presidencial, surgieron grupos entre los que se destacan La Voz Soberana, +300 Con Dignidad y Oposición Indignada San Pedro Sula.

Los tres grupos se han percatado de su afinidad para hacer los esfuerzos pacíficos, civiles y constitucionales, por impedir, entre otras cosas, lo siguiente:

  • ·         El acaparamiento en el Ejecutivo de todos los poderes estatales
  • ·         El continuismo de cualquier partido en el poder y la reelección que no surja de una manifestación inequívoca del pueblo hondureño, de forma masiva
  • ·         La manipulación de los procesos proponentes para la elección de una nueva Corte Suprema de Justicia supeditada también al Poder Ejecutivo
  • ·         El exceso y la desviación de poder en la constitución, conformación y conducción del Tribunal Supremo Electoral que impiden aprobar una Segunda Vuelta cuando un candidato ganador no alcance el 51% de los votos
  • ·         La aplicación opaca de instituciones legales para perpetrar abusos contra las garantías constitucionales y los derechos fundamentales de los hombres.

No coincidimos en muchos aspectos de nuestros pensamientos, pero vemos unos en los otros, a hermanos que debemos enfrentar con valentía y con unidad, el peligro que nos plantea una dictadura dispuesta a consolidarse frente a todo y todos, y que puede hacerlo únicamente mediante el miedo y financiado con el fruto de su corrupción.

Llamamos a la hondureñidad a tomar conciencia de la amenaza que se cierne sobre ella y a concentrar esfuerzos para impedir a la dictadura afianzarse y consolidarse.

San Pedro Sula y Tegucigalpa, 22 de octubre de 2015

jueves, 3 de septiembre de 2015

Crisis de Legitimidad en Honduras




Antecedentes:
La crisis política de 2009 produjo para su solución, acuerdos y coyunturas que hicieron posible la elección del candidato del Partido Nacional y con éste, la suspensión de las sanciones impuestas a Honduras desde el Sistema Interamericano.

El nuevo gobierno que asumió en enero de 2010 contó con una mayoría casi absoluta en el Congreso Nacional y una Corte Suprema proclive a congraciarse con la fuerza política dominante. Ello hizo posible que el titular del Congreso se convirtiera en la fuerza política dominante a nivel nacional.

Autorizado para legislar, crear políticas y nombrar funcionarios de alto rango, el Diputado Presidente tuvo acceso al diseño y estructuración del presupuesto general del país y todos sus componentes. En ese contexto las arcas del IHSS fueron saqueadas, como otras entidades de la administración pública. Es posible que la magnitud del saqueo jamás sea conocida, pues los órganos investigadores son controlados por el gobernante.

Desbordada por una de las tasas de homicidios más elevadas en el mundo, el gobierno concentró buena parte de sus esfuerzos en abordar dicho tema. Entre las medidas adoptadas, incluyó:
A.      Un proceso fallido de depuración policial;
B.      La creación de una Dirección de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial;
C.      La implementación de pruebas de confianza para funcionarios policiales consistentes en métodos y técnicas prohibidas constitucionalmente;
D.      La interpelación del Fiscal General de la República, imputándole ineficacia, ineficiencia y corrupción;
E.       La elección de una Junta Interventora del Ministerio Público, como resultado de la interpelación del Fiscal General;
F.       La destitución de todos menos uno de los magistrados que integraban la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, por haber fallado en contra de las pruebas de confianza que están prohibidas por la Constitución (Esta destitución es conocida por la CIDH actualmente, y fue motivada además por la declaración de inconstitucionalidad de una ley que permite crear zonas especiales en las que los concesionarios podrán legislar a su gusto y ejercer autonomía durante 99 años);
G.     El nombramiento de integrantes de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia que revirtieron los fallos dictados por los magistrados destituidos
H.      El nombramiento extemporáneo de nuevo fiscal general a raíz de la renuncia del fiscal general quien dimitió como resultado de las presiones derivadas de la intervención del Ministerio Público
I.        La creación de unidades policiales a lo interno de las Fuerzas Armadas y la aprobación de su rango constitucional como unidad independiente del resto de las Fuerzas Armadas y dependiendo únicamente y por vía directa, de la Presidencia de la República
J.        La negativa a incorporar en el Tribunal Supremo Electoral a los representantes de partidos políticos de novísima creación que participaron en el proceso electoral de 2010
K.      El nombramiento de secretarios de estado (ministros) por parte del presidente 2010-2014 a petición del presidente electo para el período 2014-2018.

El nombramiento de ministros por parte del gobierno saliente produjo una continuidad en el poder ejecutivo y obedeció a una anticipación a la disolución de la última legislatura del período constitucional saliente y la prevista dispersión del poder entre diversidad de partidos políticos.

Las elecciones de magistrados de la Sala Constitucional en sustitución de los que fueron destituidos ilegalmente, y del fiscal general electo de manera extemporánea con anticipación a la finalización de su período por siete meses, se realizaron mientras el partido de gobierno mantenía prácticamente mayoría calificada (2/3 de los votos posibles) en el Congreso. Esas elecciones no habrían sido posibles en el momento constitucional oportuno, bajo la actual conformación de las fuerzas políticas en el Poder Legislativo.

Con el control absoluto de la institucionalidad estatal, el actual presidente ha logrado lo siguiente:
1.       Aseguró el acceso a las asignaciones presupuestarias de toda la administración pública, como ya ha sido presentado a la opinión pública respecto de la Secretaría de Agricultura y Ganadería; del Instituto Nacional de Estadística; del Ministerio de Educación; y especialmente, del Instituto Hondureño de Seguridad Social.
2.       Aseguró la conformación de un Poder Judicial que le es sumiso; de un Ministerio Público que le es sumiso; la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas ya le son obedientes por disposición constitucional, pero creó unidades policiales adscritas a las Fuerzas Armadas que también le son sumisas.
3.       Aseguró la titularidad de funcionarios clave que no se opondrían, en detrimento de la Constitución, a la validación ilegítima de la reelección presidencial.

El resultado de las coyunturas y alianzas políticas mencionadas al principio de esta sección de antecedentes resultaron en la anulación del sistema de controles por contrapesos y la separación y división de poderes.

El control político del presidente sobre la vida política, económica, militar y social es prácticamente absoluto, y por primera vez desde enero de 1982, la reelección presidencial es posible en Honduras, a pesar de ser ilegítima e ilegal por haber sido dispuesta mediante una enmienda constitucional alcanzada por medios no previstos para ello en la Constitución misma.

Mayo 2015 hasta Agosto 2015:
Noticias de la sentencia de la Corte Suprema declarando “inaplicable” el artículo 239 de la Constitución que establece prohibición expresa so pena de destitución automática e inhabilitación por diez años para ejercer cualquier cargo público, para procurar activamente la reelección presidencial, generó convocatorias por parte de grupos dispersos, para realizar plantones en las dos principales ciudades del País: Tegucigalpa, la capital, y San Pedro Sula, sobre la costa noroccidental del país, situada sobre un valle que produce el 60% del PIB de todo el país.

Sin embargo, éstas convocatorias atrajeron muy pocos participantes. Se percibía que el poder del presidente era suficiente para obliterar cualquier oposición que se generase en su contra.

Al mismo tiempo un periodista con un pasado oscuro como guerrillero en el teatro centroamericano de la Guerra Fría, y que guardó prisión por una relación sexual punible, hizo públicas las imágenes de cheques emitidos por proveedores fantasmas del IHSS a favor del Partido Nacional y de su Comité de Campaña.
El escándalo, ya conocido por todos provocó gigantesca indignación ante tales revelaciones. 

Paralelo a ello, el fiscal encargado del caso hizo público cantidad de detalles acerca de las instrucciones que recibió del fiscal general para ocultar las responsabilidades de muchos funcionarios del más alto nivel.

También reveló estar siendo amenazado, él y su familia, por lo que solicitó y encontró refugio temporal en los Estados Unidos. En sus declaraciones, delató al fiscal general cuestionado por ordenarle encubrir resultados de su investigación. Eventualmente, fue nombrado Embajador de Honduras ante UNICEF, con sede en Paris. 

A partir de entonces, y desde principios de mayo de 2015, se realizan marchas semanales en las principales ciudades de Honduras. Esta manifestación de indignación ciudadana ha generado una dinámica que ha minado la percepción de invulnerabilidad del presidente.

Sin embargo, se emplean tácticas de corte clásico: intimidación, amenazas y represión.

Un prominente diputado del nuevo Partido Anticorrupción, Luis Redondo, por el Departamento de Cortés, denuncia amenazas creíbles para él y su familia. Recientemente sufrió un accidente vehicular.

El carácter espontáneo de las marchas, en las que los ciudadanos portan antorchas, parece resultar en ocasionales mermas en su asistencia. Sin embargo los resultados de la CICIG en Guatemala parecen insuflar nuevas energías y ánimos en esta dinámica social.
Tegucigalpa, 2 de septiembre, 2015

viernes, 28 de agosto de 2015

Paz de Plenitud



En la lengua hebrea, toda palabra tiene una raíz, por lo general de tres letras, y es una derivación de esa misma raíz, de tal manera que conforme se acomodan las letras de esa raíz y sin modificar su orden adoptan un patrón con otras letras que actúan como auxiliares, puede determinarse su significado, infiriéndolo, así no se conozca esa palabra.




El vocablo “paz” en hebreo, es una derivación de la raíz cuyo significado es “plenitud”. Así, la paz, en hebreo, es una derivación de la plenitud

Si traspolamos ese concepto a la realidad hondureña, vemos ausencia de paz a pesar que no estamos en tiempo de guerra.

No tenemos paz.

Si no tenemos paz, tampoco tenemos plenitud. ¿Qué nos falta?

Vayamos al origen: la familia. En proporciones demasiado grandes, nuestras familias son conducidas por mujeres solteras o por hermanos mayores. No hay el equilibrio que dan el rigor y el amor que solamente en conjunto, ambos padres pueden dar de manera plena.

Sin amor y sin rigor, no hay nutrición para el alma, ni para el cuerpo. No hay un cerco que proteja a los niños, ni los conduzca a la escuela, a la auto-estima, a la disciplina. 

En cambio, tenemos “padres” y madres lejanas que envían dinero y hacen posible que centenares de miles de niños y jóvenes puedan vivir sin estudiar y sin trabajar, y tengan, muchos de ellos, televisores plasmas y zapatos caros, sin que les cueste.

A los hondureños parece no costarnos las libertades de las que gozamos. Seguramente, una vez que el pueblo cubano se libere (o sea liberado) del sistema que restringe sus libertades, florecerá y encontrará prosperidad rápidamente, pues sabe que la libertad es cosa buena y la gozará plenamente. Nosotros, en cambio, hemos caído en la oclocracia.

Nuestros vecinos también tienen mucho para enseñarnos. En Nicaragua, el delito violento no se ha arraigado. Sin embargo, ocurre otro fenómeno: los homicidios aunque escasos, suelen ser parricidios. Es decir, la esposa mata al marido o el marido a la mujer.

En El Salvador, a pesar de tantas dificultades y tensiones entre los partidos tradicionales y el FSLN, ellos son capaces de sentarse a negociar y a alcanzar acuerdos. Saben deponer algunas pretensiones y ceder en algo para no perderlo todo.

Y Guatemala, que debería ser nuestro “Grito de Guerra”. Guatemala trajo para sí una CICI para investigar los abusos y crímenes durante la guerra y gradualmente ampliaron sus alcances. Ahora es fácil entender porqué el gobierno entrega hondureños a Estados Unidos para que los juzguen, pero se niega a permitir que extranjeros vengan aquí a investigarnos.

Dice un médico que conozco porque ayuda a las personas que son obesas a encontrar un estilo de vida saludable, que en nuestras vidas tenemos distintos aspectos que se desarrollan simultáneamente: la salud, la familia, las amistades, las finanzas, la espiritualidad y el trabajo.

Todos esos aspectos deben estar en equilibrio, unos con otros. Deben balancearse para que de cada cosa tengamos en la justa medida.

En la vida de las naciones, también tenemos prácticamente esos mismos aspectos que cuidar. La salud, depende en gran medida de nuestra educación, porque a mayor escolaridad, mejor comprenderemos cómo funciona nuestro organismo y así lo cuidaremos con mayor efectividad.

La escolaridad la adquirimos durante nuestra juventud cuando DEBERÍAMOS tener a nuestros padres para que nos apoyen a alcanzarla. Ese es nuestro trabajo idóneo cuando niños, adolescentes y jóvenes.

Ya adultos, el trabajo nos permite ser quien elegimos ser. Es a través de la moral y los demás elementos del éthos de nuestras etnias que llegaremos a ser quien DECIMOS ser, porque a eso nos conduce la espiritualidad: a la plenitud y a la paz.

Sabemos que debemos resolver los problemas que se derivan de nuestros desequilibrios; esos desbalances que nos llevan a vivir en la oclocracia, a fomentarla y a haber echado raíces. El problema es que no sabemos cómo hacerlo.

No sé cómo es que debemos enfrentar nuestra indignación para hacer que rinda frutos. Pero sé que peleando entre nosotros y buscando levantar la cabeza sobre los demás, no lo vamos a lograr. 

Los cardúmenes que se agrupan para salvarse de tiburones y ballenas aprenden a nadar de manera sincronizado. El que intenta sobresalir será devorado por el enemigo y dejará enlutado a sus amigos.

Si buscamos Plenitud, encontraremos Paz.

viernes, 5 de abril de 2013

Cultura, Democracia y Deslegitimación



Tiempos difíciles, los que vivimos. Por una parte, somos una nación que aunque joven, hemos mostrado durante no menos de un siglo un anhelo por vivir en un sistema de libertades, democrático y que haga posible que tengamos niveles de vida decorosos.
Aún así, no hemos reconocido plenamente que las libertades de la vida republicana requieren disciplina, orden y responsabilidad. En lugar de asumir el control de nuestra propia vida comunitaria, hemos dependido de la voluntad de líderes en quienes hemos confiado la tarea de resolver todos los problemas de Honduras.
Por supuesto, nuestras expectativas han sido muy poco realistas. Siendo que retornamos a la vida republicana en una época cuando Honduras era el conjunto de zonas geográficas aisladas, estábamos más próximos a las estructuras feudales y mercantilistas que a entornos urbanos encaminados con claridad hacia el capitalismo.
Hoy en día, estamos pagando un precio muy alto por un aparato muy complejo que compramos sin saber exactamente cómo operarlo, mantenerlo ni para qué sirve. Con raíces que penetran muy poco en la profundidad de nuestra propia tierra, somos vulnerables por causa de nuestras propias debilidades, nuestros vicios y falta de claridad para conducir nuestras propias vidas y la de nuestro propio país.
Después de acudir a las urnas periódicamente durante ya treinta años, hemos entregado cheques en blanco para que nuestros gobernantes hagan como consideren más conveniente.
Por supuesto, era necesario dejar que ellos pudieran ejercer desde el poder, el poder, pues el que manda, manda. Pero aún con esa carta blanca, hemos esperado, siempre, que El Presidente nos salve; que El Diputado nos ayude, y que El Alcalde nos dé.
Hoy, enfrentamos la realidad de que las cosas no pueden ser así si queremos aquella república de libertades y de bienestar. Pero no sabemos cuál camino debemos seguir.
Hoy, teniendo nueve opciones para escoger, tenemos más razones para NO votar por algunos, por uno, o por todos, que motivos e ideas para SÍ votar por al menos uno.
Hoy es más fácil deslegitimar que confiar. Es más fácil tornarnos más indiferentes, cínicos y desconfiamos. Hemos adoptado una cultura de deslegitimación, en la que no caben argumentos a favor de una causa, sino señalamientos contra quien la promueve. No podemos sostener un debate exponiendo e intercambiando ideas, porque aceptar el pensamiento de “los otros” equivale traición a “los nuestros”. ¡Cómo si no fuésemos hondureños todos!
Como nunca le hemos pedido cuentas a los políticos, sino que favores, hoy éstos son más descarados, más abusivos y más sinvergüenzas. Ya no le tienen miedo a Dios, a La Ley, ni al Pueblo.
Y como es más probable que nos enfrasquemos en pleitos irrelevantes acerca de si es mejor la Izquierda o si es mejor la Derecha, y no que encontremos las ventajas de poner a un lado nuestras diferencias, aunque sea temporalmente, para enfrentar efectiva y eficazmente nuestros retos y nuestras amenazas, es probable que terminemos con un país híbrido que nos ofrecerá libertinajes, un poco de disciplina a la fuerza y desorden administrativo ad perpetuam pero que no será, ni por asomo, una República.
Quizá debamos prepararnos para el fin de la presente era republicana, en un momento muy cercano.
Quizá debamos comenzar a sembrar, otra vez en una nueva generación de niños, la ilusión de vivir con esperanza, con libertad, con orden, con aprecio por el trabajo y el valor de ganar el sustento diario y forjar nuestra propia persona.
Ha llegado el momento de prepararnos para una larga noche, que será fría y nos parecerá, a quienes valoramos la libertad, interminable.
Pero el momento vendrá y un día nuevo va a amanecer. Y entonces, como lo hizo la generación de nuestros padres, una nueva Honduras despertará y se levantará temprano a realizar su tarea, y sembrará un árbol nuevo, vigoroso y joven.
Sembrará el árbol de la Libertad.

Tegucigalpa, 5 de abril, 2013.

¡Vendrán Tiempos Mejores!

¡Vendrán Tiempos Mejores!
A few clouds over an overwhelmingly blue sky